Hoy voy a hablaros de uno de esos libros que compré en Nueva York (aunque aquí en España está editado por Obelisco): La guerra del chocolate.
El argumento es el siguiente: en un colegio inglés sólo para chicos llamado Trinity hay mucha corrupción. Corrupción por parte de los profesores (todos ellos curas), corrupción por parte de los estudiantes y corrupción por parte de un grupo de chicos que se hacen llamar los Vigías y que se dedican, encabezados por Archie, a encargar misiones complicadas a chavales de cualquier curso. Sin embargo, existe un espíritu de camaradería entre todos ellos que sólo Jerry Renault, primero obligado por los vigías y más tarde por su cuenta, comienza a quebrantar.
Resulta que cada año en este maravilloso colegio, los alumnos tienen que vender chocolate a sus vecinos para conseguir dinero para el colegio, pero las cosas están muy mal y esta vez cada alumno tendrá que vender nada menos que 50 cajas al doble de precio.
Pero cuando llega el turno de Jerry y el hermano Leon le pregunta cuántas cajas quiere y él responde que no quiere vender chocolate ese año, no es consciente de las consecuencias que ello conllevará en su vida y en la del resto de alumnos del Trinity.
Resulta que cada año en este maravilloso colegio, los alumnos tienen que vender chocolate a sus vecinos para conseguir dinero para el colegio, pero las cosas están muy mal y esta vez cada alumno tendrá que vender nada menos que 50 cajas al doble de precio.
Pero cuando llega el turno de Jerry y el hermano Leon le pregunta cuántas cajas quiere y él responde que no quiere vender chocolate ese año, no es consciente de las consecuencias que ello conllevará en su vida y en la del resto de alumnos del Trinity.
Con un planteamiento tan simple, Robert Cormier, autor de numerosos libros para jóvenes y no
Por desracia, para mi gusto, aunque realista, el final tiene una moraleja muy dura y nada alagüeña que te deja bastante mal sabor de boca al cerrar el libro. Sin embargo, esto también influye en que el libro sea tan extraño, original e inolvidable. Además, independientemente de las últimas páginas, la manera en la que el embrollo va creciendo y creciendo y creciendo delante de las narices de Jerry y del lector es algo digno de admiración, porque para cuando quieres darte cuenta, el asunto es tan peliagudo que sólo quieres que termine ya. Te da igual que bien o mal, pero que termine.
Os dejo el trailer de la película (con pésima calidad) para que os hagáis una idea de lo antiguo que es el libro:
Si alguien lo ha leído, me encantaría que me diese su opinión.
Sólo me queda decir una cosa:
¿Tenemos derecho a perturbar el universo con nuestras acciones?
La guerra del chocolate
Páginas: 252
Editorial: Ediciones Obelisco
Precio: 7€
Nota final: 7.5/10
