Aquí os dejo mi último vlog con las 50 cosas sobre mí como escritor. ¡No dudéis en suscribiros al canal!
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¡Hola a todos!
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Javier Ruescas,
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¡Hola a todos!
Aquí os dejo la tercera parte de mis vídeo-tutoriales sobre cómo escribir y publicar. Esta vez os hablo de cómo construír personajes. ¡Espero que os sea útil y no os perdáis el primero (Las ideas) ni el segundo (La escaleta)!
Aquí os dejo la tercera parte de mis vídeo-tutoriales sobre cómo escribir y publicar. Esta vez os hablo de cómo construír personajes. ¡Espero que os sea útil y no os perdáis el primero (Las ideas) ni el segundo (La escaleta)!
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Aquí os dejo el primer vídeotutorial sobre escribir y publicar una novela. ¡Espero que os resulte útil!
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¡Hola a todos!
Esta mañana he estado pensando sobre qué podía hablar hoy en el blog, y se me ha ocurrido que, después de la buena acogida que tuvo el pequeño artículo sobre cómo publicar una primera novela, lo mejor sería explicaros mi método de trabajo a la hora de escribir. Por supuesto cada uno tiene el suyo, y estoy seguro de que habrá muchos mejores que el mío, pero esto puede servir de ayuda para quienes tengan la idea para una historia pero no sepan cómo plasmarla en el papel.
Como digo, lo primero es tener una idea; y en eso poco puedo ayudaros. Lo que sí que os recomiendo es que estéis atentos continuamente, con la antena puesta, listos para captar un retazo de conversación, una melodía que os inspire una historia o una película que os pueda emocionar. Las ideas están por todas partes, lo único que tenemos que hacer es atraparlas cuando aparecen. Por ello recomiendo que siempre llevéis con vosotros un bolígrafo y un cuaderno (o el propio teléfono móvil) donde apuntar lo que sea cuando se os venga a la cabeza. Y os advierto: una idea no es una historia.
El autor Orson Scott Card decía que él trabajaba mucho con la mezcla de ideas. Es decir, que tenía una por un lado y otra por otro, pero no conseguía sacar de allí ninguna historia. ¿Y qué hacía? Fundirlas y a ver qué surgía de allí.
Cuando tengáis una idea clara de lo que queréis contar (una trama general, sin demasiados detalles), perfiladla en vuestra cabeza y después escribid un resumen por capítulos para que vaya tomando consistencia.
¿Que en qué consiste esto de los resúmenes por capítulos? Muy sencillo. Lo que hay que hacer es ir poniendo: capítulo 1, y un párrafo de lo que queréis que pase allí. Después el capítulo 2, después el 3... Y así sucesivamente hasta desenredar toda la historia. De esa forma tendréis una idea aproximada de lo que os ocupara el libro y además, desde el principio sabréis que tenéis una meta clara a la que llegar y todos los pasos que debéis dar para llegar a ella. Ahora, esto no deja de ser un resumen PROVISIONAL, una red de seguridad. La historia puede dar mil vueltas con las que no habíais contado, puede alargarse o acortarse, pero al menos os sirve de primer esqueleto. Con ello también evitaréis quedaros atascados a mitad del libro y no saber hacia donde tirar (que es lo que le pasa a muchos de los que me preguntan qué hacer).
También os recomiendo que os hagáis fichas de personajes, describiéndolos física y psicológicamente, explicando su pasado y sabiendo qué va a ser de ellos en el futuro. No sólo para que no perdáis tiempo cuando queráis saber de qué color tenía uno u otro los ojos, sino también para conocerles mejor.
Lo siguiente ya es ponerse a escribir. Marcaros algún ritmo para trabajar todos los días. Tener una rutina es lo más difícil, y más en los tiempos que corren en los que apenas hay tiempo para nada. Si os proponéis escribir 3 hojas al día, cumplidlo. Si os proponéis 1, también. Lo importante es que todos los días trabajéis. No esperéis a las musas porque no siempre están disponibles y lo que menos os interesa es perder el tiempo. Como dice el dicho: que las musas os pillen trabajando.
En cuanto a corregir, cada uno puede hacer lo que le venga en gana: se puede escribir el libro entero y luego ir editando, o se puede ir corrigiendo cada capítulo según se vayan terminando... o se pueden escribir unos cuantos de golpe, corregir esos y seguir con la historia. Como veis, a gusto del consumidor. También depende del tiempo que tengáis y de cómo lo aprovechéis mejor. No tengáis miedo de tachar, borrar, reescribir y editar. Aunque no lo parezca, esta parte del trabajo es la más gratificante.
Una vez terminado el primer borrador, lo mejor es releerlo entero y hacer las correcciones que hagan falta. Después, como ya dije en el post de publicar, os recomiendo que se lo deis a alguien para que os de su opinión...
Y ya sólo queda echarle valor al asunto y mandarlo a las editoriales :)!!

Espero que os haya servido este mini-tutorial y que pronto consigáis cumplir vuestro sueño. Muchísima suerte.
Un saludo, feliz viernes y ¡hasta la próxima!
Javier.
Como digo, lo primero es tener una idea; y en eso poco puedo ayudaros. Lo que sí que os recomiendo es que estéis atentos continuamente, con la antena puesta, listos para captar un retazo de conversación, una melodía que os inspire una historia o una película que os pueda emocionar. Las ideas están por todas partes, lo único que tenemos que hacer es atraparlas cuando aparecen. Por ello recomiendo que siempre llevéis con vosotros un bolígrafo y un cuaderno (o el propio teléfono móvil) donde apuntar lo que sea cuando se os venga a la cabeza. Y os advierto: una idea no es una historia.
Ejemplo de idea: un niño que descubre que tiene poderes y que debe ir a un colegio a aprender magia.
Un ejemplo de historia: el argumento de Harry Potter.
El autor Orson Scott Card decía que él trabajaba mucho con la mezcla de ideas. Es decir, que tenía una por un lado y otra por otro, pero no conseguía sacar de allí ninguna historia. ¿Y qué hacía? Fundirlas y a ver qué surgía de allí.
Un ejemplo personal es el mío con Cuentos de Bereth: yo tenía la idea de una historia con una doncella, un dragón y un príncipe... y por otro lado tenía otra sobre máquinas de electricidad en un mundo medieval. ¿Qué hice? Las fundí para dar lugar a una de las patas en las que se sustenta la trilogía. (Si algo he comprobado es que cuanto más descabelladas y diferentes sean entre ellas, más curiosa puede ser la historia resultante si se sabe modelar).
Cuando tengáis una idea clara de lo que queréis contar (una trama general, sin demasiados detalles), perfiladla en vuestra cabeza y después escribid un resumen por capítulos para que vaya tomando consistencia.
¿Que en qué consiste esto de los resúmenes por capítulos? Muy sencillo. Lo que hay que hacer es ir poniendo: capítulo 1, y un párrafo de lo que queréis que pase allí. Después el capítulo 2, después el 3... Y así sucesivamente hasta desenredar toda la historia. De esa forma tendréis una idea aproximada de lo que os ocupara el libro y además, desde el principio sabréis que tenéis una meta clara a la que llegar y todos los pasos que debéis dar para llegar a ella. Ahora, esto no deja de ser un resumen PROVISIONAL, una red de seguridad. La historia puede dar mil vueltas con las que no habíais contado, puede alargarse o acortarse, pero al menos os sirve de primer esqueleto. Con ello también evitaréis quedaros atascados a mitad del libro y no saber hacia donde tirar (que es lo que le pasa a muchos de los que me preguntan qué hacer).
También os recomiendo que os hagáis fichas de personajes, describiéndolos física y psicológicamente, explicando su pasado y sabiendo qué va a ser de ellos en el futuro. No sólo para que no perdáis tiempo cuando queráis saber de qué color tenía uno u otro los ojos, sino también para conocerles mejor.
Lo siguiente ya es ponerse a escribir. Marcaros algún ritmo para trabajar todos los días. Tener una rutina es lo más difícil, y más en los tiempos que corren en los que apenas hay tiempo para nada. Si os proponéis escribir 3 hojas al día, cumplidlo. Si os proponéis 1, también. Lo importante es que todos los días trabajéis. No esperéis a las musas porque no siempre están disponibles y lo que menos os interesa es perder el tiempo. Como dice el dicho: que las musas os pillen trabajando.
En cuanto a corregir, cada uno puede hacer lo que le venga en gana: se puede escribir el libro entero y luego ir editando, o se puede ir corrigiendo cada capítulo según se vayan terminando... o se pueden escribir unos cuantos de golpe, corregir esos y seguir con la historia. Como veis, a gusto del consumidor. También depende del tiempo que tengáis y de cómo lo aprovechéis mejor. No tengáis miedo de tachar, borrar, reescribir y editar. Aunque no lo parezca, esta parte del trabajo es la más gratificante.
Una vez terminado el primer borrador, lo mejor es releerlo entero y hacer las correcciones que hagan falta. Después, como ya dije en el post de publicar, os recomiendo que se lo deis a alguien para que os de su opinión...
Y ya sólo queda echarle valor al asunto y mandarlo a las editoriales :)!!
Espero que os haya servido este mini-tutorial y que pronto consigáis cumplir vuestro sueño. Muchísima suerte.
Un saludo, feliz viernes y ¡hasta la próxima!
Javier.
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